Casi todo lo que existe en internet sobre cómo aprender chino se escribió para angloparlantes. Lo que lees en español suele ser una traducción de eso, a veces buena, y ahí está el problema: las advertencias vienen calcadas de un idioma que no es el tuyo.
Alonso Coronado陆子龙
·9 min de lectura
Te dicen que las vocales del pinyin son traicioneras. Para ti no. Te dicen que la b y la p del chino te van a costar. A ti no. Y en cambio nadie te avisa del sonido que sí te va a costar más a ti que a un inglés, porque para él ese nunca fue un problema.
Llevo años enseñando chino a hispanohablantes. Esto es lo que de verdad cambia cuando el idioma del que partes es el español.
Una sola propiedad del español explica casi todo
El español tiene cinco vocales y las dice siempre igual. La a de casa, la de camión y la de la última sílaba de cámara son la misma a: misma boca, mismo timbre. Suene donde suene, acentuada o no, una a española es una a.
Eso, que a ti te parece lo normal, es raro. El inglés no lo hace: sus vocales cambian de timbre según lleven acento o no, y cuando no lo llevan se derrumban hacia un sonido neutro y flojo, la famosa schwa. Por eso la a de about no suena como la de father.
De esa única diferencia salen casi todas tus ventajas y una trampa que es solo tuya.
Tu ventaja: cuatro de las seis vocales ya las tienes
El mandarín tiene seis vocales simples — en pinyin se llaman finales. Así se reparten para alguien que habla español:
Final
Cómo se dice
Para ti
a
Boca bien abierta, como la a del español
ya la tienes
i
Como la i del español
ya la tienes
u
Como la u del español, labios bien redondeados
ya la tienes
o
Redondeada y un poco más cerrada que la o española
casi
e
No existe en español
hay que construirla
ü
No existe en español
hay que construirla
Las descripciones son las que usa el propio curso Chino desde cero.
Cuatro de seis, sin trabajo. Para un angloparlante no hay ninguna casilla verde en esa tabla, porque en inglés esas vocales no son sonidos fijos: son deslizamientos que se mueven mientras los dices. Cuando un inglés lee bi en pinyin, su instinto lo lleva a bee, que empieza en un lado y termina en otro. Tú lees bi y dices bi.
Es la razón por la que un hispanohablante suele sonar razonable en pinyin desde la primera semana, y por la que casi ningún método traducido te lo dice: en el original no había nada que celebrar.
Las dos que sí tienes que construir
La final «e». Di o pero con los labios de i. La lengua se queda donde está para la o y los labios se estiran. Sale un sonido que no vas a reconocer, y está bien: ese es.
La final «ü». Al revés. Di i pero con los labios de u. La lengua adelante, los labios apretados hacia afuera. Es la vocal del francés en tu, y la de algunas de las palabras chinas más comunes que existen: 女 (nǚ, mujer), 绿 (lǜ, verde), 去 (qù, ir).
Las dos se construyen igual: partes de una vocal que ya sabes y le cambias una sola cosa. No intentes imitarlas de oído completo desde cero; el atajo es armarlas por piezas.
La e y la ü se construyen mejor oyéndolas que leyéndolas. En Lemma vienen con audio grabado por voces humanas, y la app te califica cuando las repites.
Aquí está la parte que no vas a encontrar en un artículo traducido.
En mandarín, además de los cuatro tonos que todo el mundo menciona, hay un quinto estado: la sílaba átona, o tono neutro. No es un tono más. Es lo contrario de un tono: la sílaba se dice corta, floja y sin altura propia, y toma lo que le deje la sílaba anterior.
Aparece por todos lados, y desde la primera lección:
Palabra
Pinyin
Dónde va el neutro
妈妈
māma
la segunda sílaba
谢谢
xièxie
la segunda sílaba
什么
shénme
la segunda sílaba
我的
wǒ de
的, siempre
你好吗
nǐ hǎo ma
吗, siempre
Y ahora el problema. Para decir bien una sílaba neutra hay que quitarle peso a una vocal: acortarla, aflojarla, dejarla caer. El español nunca hace eso. Tus vocales átonas siguen siendo vocales plenas — y esa es exactamente la propiedad que te regaló las cuatro casillas verdes de arriba. La misma cosa que te ayuda es la que ahora te estorba.
Un angloparlante llega con ese gesto de fábrica: su idioma reduce vocales todo el tiempo, así que soltar una sílaba le sale sin pensarlo. A ti nadie te lo ha pedido en tu vida.
El error típico del hispanohablante es ponerle primer tono al neutro: como el primer tono es alto y plano, y una vocal española átona sigue siendo plena y clara, el default es dejarla arriba. Sale māmā en vez de māma, xièxiè en vez de xièxie.
El arreglo no es fonético, es de ritmo. Deja de pensar la palabra como dos sílabas iguales y piénsala como una sílaba con cola. 妈妈 no es ma + ma: es MA-ma, donde la segunda casi se te cae de la boca. Si te sale demasiado corta y descuidada, vas bien. Ese es el objetivo.
Los cuatro tonos, y cuáles son tus trampas de verdad
Los cuatro tonos son estos, y esta es la forma más rápida que conozco de agarrarlos:
Tono
Qué hace la voz
Cómo sentirlo
1.º
Alto y plano
Una nota sostenida: se queda arriba sin moverse
2.º
Sube
De media altura hacia arriba, en una sola cuesta
3.º
Baja y sube
Un valle: primero se hunde, luego sube un poco
4.º
Cae de golpe
Firme y tajante, como dar una orden
Para el tercero: empieza tan grave como puedas, aunque la voz te rechine un poquito — eso está bien — y luego sube, pero sin llegar tan alto como en el segundo.
Dónde se rompe esto para un hispanohablante
El cuarto tono se te va a quedar corto. Es el que más se deforma, y se deforma en dos direcciones: o se aplana hacia el primero, o se hunde con la curva del tercero. La causa es que en español una bajada de tono así solo aparece al final de una frase enunciativa, y aquí la necesitas dentro de una palabra suelta. Exagéralo. En serio: dilo como si estuvieras regañando a alguien. Cuando te suene grosero, está bien.
El segundo y el tercero se te van a confundir, en los dos sentidos. Es la confusión más común que existe, y esta no es tuya: es de todo el mundo. Los dos terminan subiendo. La diferencia está en el arranque, no en el final. El segundo empieza a media altura y sube desde ahí. El tercero primero se hunde y luego sube. Si no oyes el hundimiento, es segundo.
Un truco que funciona: no practiques tonos sueltos. Practica pares mínimos — la misma sílaba con dos tonos distintos, una después de la otra — porque tu oído distingue mucho mejor por contraste que en aislamiento.
Los tonos no se aprenden entendiéndolos, se aprenden produciéndolos. La calificación de pronunciación te dice cuál te salió, no si te sonó bien a ti.
La b, la d y la g del pinyin. Todos los métodos escritos para angloparlantes les dedican párrafos, y a ti no te hace falta. En chino, la diferencia entre b y p no es sonora contra sorda como en español: es sin soplido contra con soplido. La b del pinyin se dice sin echar aire.
Resulta que la p del español es exactamente eso. Pon la mano frente a la boca y di papá: casi no sale aire. Ahora un inglés diciendo paper: sale una bocanada. Él tiene que desaprender el soplido; tú ya dices la b del pinyin cada vez que dices papá. Lo mismo con la d y la g.
Lo que sí es un muro, y es parejo para todos
No todo se explica por el español. Hay dos grupos de consonantes que son difíciles para cualquiera que no haya crecido con el idioma:
—j, q, x — con la lengua plana contra el paladar y los labios estirados. No tienen equivalente ni en español ni en inglés.
—zh, ch, sh, r — con la punta de la lengua echada hacia atrás. El grupo que más tarda en asentarse.
Aquí no hay atajo cultural: es repetición y oído. La buena noticia es que son un grupo pequeño y cerrado, y que hasta que los dominas se te entiende igual.
Entonces, ¿por dónde empiezas?
En este orden, y no en otro:
01Las seis finales simples. Cuatro te salen hoy; dedica el tiempo a la e y la ü, y constrúyelas por piezas, no de oído.
02Los cuatro tonos, exagerados. Tu boca necesita tiempo para moverse sola, como quien gana flexibilidad para las acrobacias. Exagéralos al principio y se te acomodan más rápido.
03El neutro, desde el primer día. No lo dejes para después: si aprendes 妈妈 con dos primeros tonos, vas a tener que desaprenderlo.
04Pares mínimos, no sílabas sueltas, para el segundo contra el tercero.
05Y hasta entonces, vocabulario. Si los tonos no están, las palabras no se te fijan: en mandarín el tono es parte de la palabra, no un adorno encima de ella.
Los caracteres pueden esperar unas semanas. El oído no.
Preguntas frecuentes
¿El chino es más difícil para un hispanohablante que para un angloparlante?
En la pronunciación, no: es más fácil en las vocales y en las consonantes sin aspiración, y más difícil en un solo punto, el tono neutro. En la escritura y en la gramática la distancia es prácticamente la misma para los dos.
¿Cuánto tardo en pronunciar bien el chino?
Distinguir los tonos de oído toma semanas. Producirlos de forma estable dentro de frases toma meses, y depende casi por completo de cuánto los practiques en voz alta, no de cuánto los estudies.
¿Puedo aprender pinyin sin aprender caracteres?
Sí, y al principio conviene: el pinyin te deja leer y pronunciar desde el primer día. Pero es una rampa de entrada, no un destino. El chino real se escribe con caracteres.
¿Los tonos cambian según la región de China?
Sí. Este artículo describe el mandarín estándar. En el sur de China y en Taiwán hay diferencias reales, sobre todo en el tercer tono y en el uso del neutro. Para aprender, empieza por el estándar.
¿Cuáles son las seis vocales simples del mandarín?
a, o, e, i, u y ü. Para un hispanohablante, a, i y u son prácticamente las del español, la o es muy parecida, y la e y la ü no existen en español y hay que construirlas partiendo de otra vocal.
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